


Algunos decíais que dónde estaban las lágrimas. Pues bien, me las aguanté porque las fui echando para adentro y así pude dar riego a mis campos y vivificarlos, tan necesitados por esto de los calores. Me disteis vida, me pusisteis en la mano vuestro cariño y con él me hice un traje de esos que no se apolillan ni con el paso de las modas, de esos que ningún viento del norte podrá erosionar. Nuevamente gracias, pues os habéis grabado en el recuerdo. No olvidéis que esos regalos, esas atenciones las comparto con mis compañeros y a la vez amigos profesores. Ellos son también causantes de vuestra ahora alegría. Cada uno igualmente ha aportado una pincelada en vuestros retratos y si os veis en estos momentos satisfechos, es por causa de la dedicación de todos ellos. Desde aquí y en vuestro nombre para ellos también las gracias. (Iré poniendo más fotos de a poquito).

¡Hola David! Soy Rubén. Sólo decirte un par de cosas, la primera que estoy a la espera, como muchos otros imagino, de que subas mas fotitos de la cena. La segunda, que no sabia de tus dotes literarias, estas hecho todo un artista! Y hablando de artistas, te dejo una dirección en la que encontrarás un video. En cuanto lo vi supe que al menos despertaría tu curiosidad.
ResponderEliminarUn saludo!
http://www.vimeo.com/993998
lo haré, pero irá lento porque mi conexión en casa es a 56K. Sí, ya se que es pleistocénico, pero qué se le va a hacer...
ResponderEliminarhas suprimio el comentarios de Elena?
ResponderEliminarno decia mas q la verdad...
cuidate David eres grande