viernes, 6 de febrero de 2009

Hoy ha vuelto a darme por pensar


¡¡¡¡Más madera, más madera!!!!
FLEXIONES Y REFLEXIONES SOBRE UN TIEMPO QUE ME TOCA VIVIR
Me resulta sobrecogedor y altera mi sentir el comprobar cómo cada día se conocen situaciones, actitudes y posturas espeluznantes que protagonizan nuestros políticos. Dichas manifestaciones distan bastante de lo que debería ser la asunción de un cargo de servicio popular o ciudadano, vamos, que me parecen de todo menos responsables, comprometidos y entregados a la causa común que somos todos.
Cada cuatro años se nos ofrece la posibilidad de ejercer lo que hemos acordado llamar “derecho al voto”, que como derecho está muy bien y nos deja a todos muy tranquilos, pero que para bien poco sirve, visto lo visto. Con nuestro voto, al día siguiente, unos y otros, se acoplan, atrincheran y atornillan a un banco que les debe hacer cosquillas en sus partes por que sino… y empiezan a engordar (sus bolsillos y los allegados), se dan buenos viajes y comilonas y discuten de ellos mismos, de sus cosas, las más de las veces como nenes de patio de colegio, procurando salir a todas horas en los massmedia para hacernos creer que son abnegados trabajadores por el bien común. ¡¡¡¡Más madera, más madera!!!!
Mientras tanto, la gente ajena a esta corrala, pero sufridora de sus consecuencias, tiene el gran defecto de vivir (en algunos casos de sobrevivir). Y son la inmensa mayoría de ciudadanos los que se flaquean con el empleo, con las hipotecas, con las congelaciones salariales, con los desmanes en materia educativa y formativa, con el desprestigio cultural frente a los fastos y oropeles “para los que sí interesan” (de todos los colores y pelajes), con las desigualdades sociales, con la justicia, y bueno, la lista sería tan larga cómo personas y casos existan. ¡¡¡¡Más madera, más madera!!!!
Y ahora que nos toca vivir una situación de cambio, un momento crítico porque hemos de rectificar las estructuras que antes eran válidas en otro tiempo, esto inquieta. Se nos altera el ritmo normal al que acostumbrábamos y cuando precisamente se espera la mano de quién por los votos llegó arriba, siempre (y ahí están las hemerotecas) andan, como antes apuntaba, a lo suyo, a sus críticas, a sus discursos vacíos, a su nada.
¿Y por qué?
¡¡¡¡Más madera, más madera!!!!
Pues porque por debajo tienen un rebaño anestesiado que a lo más que llega es a un leve balado desacorde y desafinado. Ahora, que su trabajo les ha costado:
Años de reformas antieducativas que hicieran cada vez del ciudadano futuro, un ser analfabeto funcional, sin criterio y bien domesticado, capacitado para no sentir, percibir y actuar. Y el plan sigue y seguirá, pues les funciona de perlas. Da miedo ver cómo el Plan Bolonía, trae en la trastienda, entre otras lindezas, una mecanización formativa en la que se despersonalizará al docente y la materia se impartirá sin referentes, entre otros, se eliminarán las bibliografías (¿p’qué queremog sabél?). ¡¡¡¡Más madera, más madera!!!!
Mientras tanto, la masa ha de estar ocupada en algo, no vaya a ser que les de por pensar y se líe parda. Para que estuviéramos entretenidos han procurado la proliferación de mil juguetitos tras las luces de los escaparates con los que entretener nuestro ego y ombligo, eso sí teniendo que levantarte a las 7 de la mañana para poder lograrlos. Inventaron la cultura del ocio y el tiempo libre que parece ser lo único que aquí defendemos.
Ya los romanos, para tener a los suyos distraídos despellejaban cristianos, nosotros, más refinados, alentamos la visceralidad del sentido patrio, autonómico, comarcal o rural con los deportes, sus árbitros y demás comparsas, porque lo mío que no me lo toque nadie, y el del enfrente es un hij...
Y para postre una machacona pantallita repleta de mercachifes, tetonas y lameculos que nadan en la nada. Este medio que poco a casi nada media, nos dice lo que nos tenemos que poner, hacer y pensar, aumentando el aturullamiento. Madera, más madera. Nos venden, por ejemplo, unos coches lustrosos que tienen una prestaciones galácticas para ir y soñar a no se cuantos kilómetros por hora y ser los amos del mundo…y los mismos que permiten esa publicidad y ese trasto se gastan mil millones en una campaña para reducir las muertes en la carretera y no se cuanto en radares
¿Por qué me da usted la posibilidad de poner en mis manos un arma, habiéndose ocupado previamente de que mi formación, valores y respeto fueran deficientes? ¿Y nos quejamos ahora de que los niños y adolescentes, en términos generales, son unos indolentes, déspotas y maleducados irreverentes? (Puff… pues no nos queda mili)
Y mientras tanto los de antes siguen a lo suyo. Y han permitido hasta un colapso financiero y no pasa nada, al menos aquí (los sindicatos son células durmientes). Permitieron un sistema económico falsario, del que sabían hasta su fecha de caducidad, sin prevenir, sin proteger, sin respetar a quien más lo va a sufrir. Permitieron que pusiéramos los resultados de nuestro trabajo diario en manos de los usureros de sucursal, traje y corbata. Permitieron la cimentación económica en unos ladrillos inflados como copos de arroz. Y nos han ido dando, insisto para que fuéramos siendo felices y no molestáramos, nos han manipulado durante largos años y todos nos lo hemos creído, y seguimos haciendo de nuestro mundo occidental el centro del universo y cada uno de nosotros sus reyes. ¡¡¡¡Más madera, más madera!!!!
El YOISMO nos atrapa y el que más puede más YOISTA es. ¿Hasta cuando nos durará la pantomima?
¡¡¡¡Ya no hay madera, no hay madera!!!!
David Gamella

1 comentario:

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